Funámbula: A vita é un filo...
lunes, 5 de diciembre de 2016
miércoles, 14 de octubre de 2015
Usted, la alegría.
No te sale jugar a las escondidas. Eres pésima camuflándote: no existió la más mínima posibilidad de que no te viese. No pudiste ser un fantasma. Porque estabas ahí, como ocultándote, como si esa vez - y todas las veces que vendrían- no pudiera yo darme cuenta de ti. Pero no escapaste. No te hiciste la invisible. Y desde esa primera cara de quien se pierde en el techo sin poder concentrarse, desde esa primera mueca de falta de sueño, usted no dejó de ser la única a la que podía yo mirar. Usted dejó al mundo entre paréntesis: (otras caras) (otras voces) (otros días, sólo el miércoles) (otros nombres... otro instante más que esas horas). Insisto, no sabes ser una más. no sirves para pasar por la vida sin que te vean quienes saben ver. No sacas nada con intentarlo, tal como te vi, te verán. Y les dejarás la vida en supenso durante un momento -breve, quizás- que dure tu estar ahí tu sonreír ahí. Tu loca, desordenada y adictiva presencia. Caótica, inquieta y viva. Como si fueses, tú misma, la alegría. Mi alegría.
Por Miguel Fauré
Salí de casa, el viento estremecía con sus desaforados soplos
sobre mis ideas…
el peso nunca fue la razón, si no mi extraña manía de pensar
demasiado.
La bicicleta me había aburrido con su monótono pedalear,
lo
entretenido de correr, supongo... es cuando llega el punto en que las piernas parecen no dar más, y ahí estás,
entre simplemente dejar de correr, o dejarte vencer porque crees que no puedes más.
De pronto me sorprendo, corriendo rápido y me superan
las ganas de escapar, sepas que cuando no te tengo, siento que la única manera
de no desmoronarme es mantenerme en movimiento, pero escapar da miedo, porque perdiéndote,
me pierdo.
jueves, 25 de septiembre de 2014
lunes, 21 de abril de 2014
Últimamente me he vuelto sin saber explicar, un ciclón,
por que son vientos intensos, porque causan grandes tormentas,
una corriente constante y no solamente atmosférica.
Porque al igual que los ciclones no paso desapercibida, porque siento que hay un pequeño desajuste en ser
mujer, esa especie de extrema sensibilidad que hace que nada quede al margen.
Las preguntas están a flor de piel y por cielo cubierto y baja presión
rompo a llorar, pero no de pena, quizás alegría de sentirme viva.
quizás frustración de no controlar la vida a gusto.
miércoles, 16 de abril de 2014
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


